Alineando mis pensamientos con los pensamientos de Dios

fe Jun 16, 2020

Creo que son cuatro palabras que toda mujer y mamá quiere escuchar. Este tiempo sin lugar a duda ha sido un tiempo en el cual el piso de muchas se ha movido. Las circunstancias cambiaron. De un día para otro te encontraste enfrentando nuevos y mayores desafíos. Hoy estaré hablando un poco de un principio que el mismo Dios estableció en su Palabra precisamente con esto en mente. Dios más que nadie es quien anhela que prosperemos y que tengamos una vida llena de favor y gracia.

 

Mira lo que dice Josué 1:8

 Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditaras en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.

 

Para llegar a la última parte de esta promesa debemos pasar por la primera parte:

  • Debemos aprender a guardar la palabra en nuestro corazón. (Memorizar) y luego activarla. No la podemos dejar simplemente guardada, debe salir de nuestra boca. Y esto hará que en nuestras vidas y nuestra casa se llene de una atmósfera de poder y de esperanza.
  • Lo segundo que debemos hacer es MEDITAR en ella. Y esto es lo que quiero hablar un poco hoy. La importancia de la meditación correcta. Derek Prince, el gran maestro de la biblia, define meditar como el aprender a pensar de la manera que Dios piensa. Cuando tu logras esto, podrás abrir una puerta que te llevará al favor y a la bendición de Dios.

 

 

Isaías 55:8-9 nos dice lo siguiente:

Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.

 

La clave está en dejar que los pensamientos de Dios bajen a nuestro corazón, conocerlos y confiar en ellos.

 

Derek Prince luego va más allá y describe que debemos armonizar nuestros pensamientos con los pensamientos de Dios. Dios hace algo, nos envía la palabra del cielo a nuestros corazones y esto hace que podamos reproducir en nuestro corazón los pensamiento y manera de Dios.

 

Algo que en esta larga cuarentena le he orado mucho a Dios es que me cambie. La verdad no quiero salir de este tiempo igual. Y he entendido que es una oportunidad en el que Dios está llamando la atención nuestra para hacer una pausa y reflexionar en aquello que debemos cambiar.

 

Hay una palabra que escuchamos mucho en el ámbito cristiano y es arrepentimiento. A veces podemos ‘espiritualizar’ un poco este concepto y se queda solo en la fase de llorar delante de la presencia de Dios, pero no vamos más allá. No cambiamos.

 

 ¡El arrepentimiento es CAMBIAR! Y debemos reconocer que hay muchas áreas en nuestras vidas que aún debemos cambiar. No podemos justificar nuestra pereza espiritual, nuestro materialismo o nuestra vida trivial… debemos ser humildes delante de Dios, y decirle si Dios la verdad te hemos fallado, la verdad no he madurado, pero voy a cambiar.

 

Es lo primero que debemos hacer, cambiar la manera que pensamos.

 

La meditación correcta abre la puerta al favor de Dios.

 

El Salmo 1:3 compara a aquella persona que medita de día y de noche como un árbol verde, frondoso, un árbol plantado junto a corrientes de agua (que representa la presencia del Espíritu Santo) está lleno de Dios y por lo tanto puede dar de si a otros. Y luego termina diciendo: y todo lo que hace, prosperará.

 

Esta meditación nos lleva a ser mujeres disciplinadas y el área donde más debemos disciplinarnos es en nuestra mente, pues es ahí donde libramos las más grandes batallas.

 

Derek P sugiere 4 diferentes clases de pensamientos o áreas en las que debemos alinear nuestros pensamientos con Dios.

 

  1. Objetivos - los objetivos de Dios se deben convertir en mis objetivos.
  2. Prioridades- las prioridades de Dios son las que influencian la manera en que yo invierto mi tiempo, mis prioridades.
  3. Actitudes - cultivar las actitudes de Dios.
  4. Categorías - clasificar o filtrar lo que entra en mi

 

 En todas estas áreas debemos aprender a pensar como Dios piensa.

En las próximas semanas estaremos hablando un poco de esto, te motivó a que hoy mismo empieces a meditar de manera intencional en las promesas de Dios. Y que este mes de junio sea un mes de alinear tus pensamientos con los pensamientos de Dios.

 

Antes de cerrar el tiempo de hoy quiero terminar con algunos consejos prácticos:

  • Empieza y termina tu día meditando en la palabra.
  • No solo lee la palabra escribe lo que Dios te habla. Ten la disciplina de llevar un cuaderno de devocional.
  • Comparte con otros, puede ser tu esposo o aun tus hijos lo que Dios te hablar.
  • Cuando ores, usa aquellas promesas y palabras como guía en tu oración personal.
  • Por último, recuerda: Dios anhela que todo te salga bien.

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