¿Cómo vivir confiadamente y tranquilo sin temerle al mal?

fe Nov 02, 2021

Hola! Me alegra que estés aquí. 

Hoy empezaremos hablando del libro de Proverbios. ¿Por qué Proverbios? Porque es conocido como el libro de la sabiduría. Y si eres mamá, como yo, sabrás que no falta decir que con cada hijo que Dios nos da necesitamos más sabiduría. ¡Es verdad! Cada uno viene con personalidades diferentes, cada uno nos presenta desafíos diferentes y para llevar a cabo esta gran tarea es fundamental siempre estar  haciendo algo nuevo, nunca dejar de aprender, nunca dejar de crecer. 

Por eso te motivo a que adquieras uno de los mejores hábitos que podrás adquirir:  empezar todos tus días frente al capítulo de Proverbios correspondiente al día. 

Por ejemplo, si hoy es abril 1, 2020, empezaré mi día estudiando Proverbios 1, el 2 de abril estudiaré el capítulo 2 y así durante todo el mes. 

¡Si logras hacerlo durante todo el mes y repetirlo durante todo un año, vas a ver que se convertirá en un hábito que nunca podrás dejar! Así que en verdad te motivo a que lo hagas. 

 

Estudiando Proverbios 1

Uno de los textos base de todo Proverbios esta acá en este primer capítulo:

 “El principio de la sabiduría es el temor de Jehová, los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza”. (Proverbios 1:7)

 

¡Qué gran pasaje! Si tal vez tienes muchas preguntas en cuanto a cómo levantar una familia en Dios, te recomiendo comenzar por aquí buscando sabiduría. Más adelante, el mismo libro nos enseña lo que es la sabiduría y nos lo resume en 4 palabras: La sabiduría es el temor de Jehová (más adelante hablaremos de esto.) 

Pero también la Palabra, en el mismo verso 7, describe a aquellas personas que no logran alcanzar la sabiduría: “Los insensatos (o los necios) desprecian la sabiduría y la enseñanza”.

En la Biblia encontramos un hombre tan necio, ¡que incluso su propio nombre significa necio! Tal vez has escuchado de él, es Nabal. Un hombre que lo único que tenía dentro de sí mismo era su gran EGO y no le importaba nada más. 

Le respondía con menosprecio y orgullo a los que querían hacerle bien, encontramos su historia en 1 de Samuel: 

 

¿Y quién es ese tal David? ¿Quién es el hijo de Isaí? Hoy día son muchos los esclavos que se escapan de sus amos. ¿Por qué he de compartir mi pan y mi agua, y la carne que he reservado para mis esquiladores, con gente que ni siquiera sé de dónde viene? (1 Sam 25:10-11)

No haga usted caso de ese grosero de Nabal, pues le hace honor a su nombre, que significa “necio”. La necedad lo acompaña por todas partes. Yo, por mi parte, no vi a los mensajeros que usted, mi señor, envió”. (1 Sam 25:25)



Características de una persona necia 

Una persona necia es todo lo opuesto a una persona sabia. Y eso precisamente es lo que no queremos ser.

Miremos las características de una persona necia de acuerdo a este pasaje: 

  1. Desprecia la sabiduría: Esto nos habla de una persona que no le da el valor que debería tener a la sabiduría;  No invierte ni dinero, ni tiempo, ni esfuerzo para alcanzarla.
     
  2. Y así como este hombre Nabal, una persona necia es orgullosa, porque piensan que ya no necesitan aprender nada. 

 

Características de una persona sabia 

Lo opuesto se debe notar en una persona que ha llenado su vida de la sabiduría de Dios. Y de esto Jesús es el mejor ejemplo, si lees con cuidado 1 de Corintios 1:30 podrás entender que nos enseña que Jesús es “La sabiduría de Dios”. Él es la personificación de la sabiduría, así que de Él podemos aprender las características de un hombre sabio: 

  1. Valoraba las instrucciones del Padre: Jesús nunca despreció los consejos del Padre y nunca hizo nada por su propia cuenta. 

  2. Humildad: Creo que el ejemplo más claro de esto es el hecho de haber muerto por nosotros en la cruz del calvario.  

¡Él es nuestro ejemplo para seguir! Así que el primer consejo que me gustaría dejarte es que valoremos este hermoso libro que tenemos, y empecemos a darle más importancia, a medida que los estudiamos a diario en nuestras casas. Nuestra humildad se verá reflejada en nuestra sed por Dios y en cuánto buscamos y obedecemos sus consejos. 

 

La sabiduría es la herencia que dejamos a nuestros hijos

Continuando con la lectura de este primer capítulo nos encontramos con lo siguiente:  

 

 “Oye hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre; porque adorno de gracia serán a tu cabeza y collares a tu cuello”. (Proverbios 1:8-9)

 

Nos llenamos de sabiduría, porque deseamos transmitir sabiduría a nuestros hijos. 

De lo que tú estés llena como persona, será lo que puedas dar a tus hijos. Si tu mente esta llena de cosas incorrectas, esto será lo que transmitirás a tus hijos. Alguien dijo: lastimosamente nuestros hijos aprenden no lo que le decimos sino lo que les demostramos en casa. Y es verdad, ellos aprenden simplemente de lo que tú dices con tus hechos. 

Recuerdo el día que le comenté a mi papá, cuando aún estaba soltera, que me llamaba la atención un joven británico… y que se había dado la oportunidad de conocernos y todo estaba marchando muy bien. Él, en ese momento, me respondió algo que nunca olvido, me dijo: hija, te hemos preparado durante toda tu vida para que tú misma puedas tomar esta decisión, creemos que darás el mejor paso. 

Él confiaba en la sabiduría que me había transmitido. 

 

Antes de que sea muy tarde

Tenemos la oportunidad de poner fundamentos en las vidas de nuestros hijos solamente durante sus primeros años, por eso mamás, debemos aprovechar estos para sembrar en ellos e impartir DIRECCIÓN, como lo enseña este verso. 

  • Debemos direccionar sus hábitos
  • Debemos direccionar sus emociones
  • Debemos direccionar sus propósitos (a los de Dios) 
  • Debemos direccionarlos a su Padre celestial. 

Y a medida que sembremos estas semillas— ellas darán GRACIA a nuestros hijos y esto se verá reflejado en vidas agradecidas y resaltarán los dones y talentos de nuestros hijos. ¡Qué gran y linda misión!


Hay padres que se dan cuenta de la importancia de sembrar en sus hijos ya cuando sus hijos son grandes y el tiempo de sembrar ha pasado. Desafortunadamente, muchos padres prefieren dejarlos mucho tiempo solos en casa o al cuidado de otros, y ya cuando son grandes sus hijos no quieren seguir ni su consejo, ni su estilo de vida. 

Incluso muchos de ellos crecen culpando a Dios y a la iglesia por haberles ‘robado’ el tiempo de sus padres. Por eso recordemos las prioridades y tengamos siempre toda nuestra vida en equilibrio. 

 

#MomTip

Recuerda que solo tenemos los primeros 12 años para impartir en ellos sabiduría, ya después de los 12, se convierten en personas más independientes y empiezan a actuar conforme a lo que hayan recibido en su niñez (recuerda la historia de Jesús en el templo). 

 

La sabiduría está al alcance de todas

Esa es la buena nueva que tengo para ti hoy:  “La sabiduría clama en las calles alza su voz en las plazas” (Proverbios 1:20). Dios no escondió la sabiduría, sino que la dejo al alcance de todas nosotras. 

 

¿Y cómo puedes alcanzarla? 

Para esta última parte de este gran tiempo que hemos tenido quiero dejarte el último consejo

  1. Es importante entender que alcanzar la sabiduría es una decisión. 

“Por cuanto aborrecieron la sabiduría y no escogieron el temor de Jehová.” (1.29).

Alguien dijo que el amor es más que una emoción, el amor es acción. 

Y hoy tenemos la oportunidad de amar la sabiduría empezando con las decisiones correctas que hagamos cada día. 

 

El contraste 

Este pasaje nos muestra un contraste muy claro; alguien que escoge la sabiduría (y las consecuencias de esto) y alguien que simplemente ignora lo que Dios dice. 



¿Qué le sucede al que ignora? 

Por cuanto llame, y no quisisteis oír, extendí mi mano, y no hubo quien atendiese…” (Proverbios 1:24)

 

Cuando viniere como una destrucción lo que teméis, y vuestra calamidad llegare como un torbellino; cuando sobre vosotros viniere tribulación y angustia. Entonces me llamarán, y no responderé; me buscarán de mañana, y no me hallarán. Por cuanto aborrecieron la sabiduría, y no escogieron el temor de Jehová” (Proverbios 1:27-29)

 

  • Calamidad, les vino lo que temían. 
  • Sufrirán tribulación y angustia.
  • Cuando busquen la sabiduría tal vez ya sea muy tarde. 

 

Para terminar… 

Al inicio de este año Dios me hizo enfocarme en que lo más importante en mi vida es OÍR A DIOS y obedecerle. Todo lo demás depende de esto. Y Dios me llevaba a entender que cada día a la puerta de mi corazón tocaría o la voz De Dios o la voz de las circunstancias, del temor, o incluso de mi misma. He tenido que disciplinarme a solo abrir mis oídos a la voz del Espíritu Santo. 



¿Cómo sabes si estás oyendo a Dios?  

“Más el que me oyere, habitara confiadamente y vivir tranquilo, sin temor del mal”. (Proverbios 1:33)

Esta promesa está en el último verso del capítulo y nos permite evaluar si hemos estado escuchando a Dios.

  1. ¿Habitas confiadamente? 
  2. ¿Vives tranquila? 
  3. ¿Le temes al futuro? 

“La paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento guardará tu corazón y tus pensamientos en Cristo Jesús”. (Filipenses 4:7)

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