¿Cómo tener una vida balanceada?

familia Feb 22, 2021

Nada me produce más alegría que oír que mis hijos practican la verdad

3 Juan 1:4

Cuando estaba esperando mi segunda hija, Haven, la mayor, Zoë, tenía 3 años. Una compañera de trabajo me dijo: “¡Tener un bebé cuando tienes uno de 3 es como estar ahogándose y que alguien te tire un bebé llorando!” Ella es una mujer secular, pero me dio a entender cómo se sienten muchas mujeres acerca de su rol de mamás.

Tal vez has escuchado que dicen: “Ser mamá es un acto de malabares”. Escuché una anécdota que siempre recuerdo: a una autora famosa, en una entrevista, le preguntaron cómo hace malabares con ser mamá y con tener éxito. Ella respondió: “Tienes que saber cuáles pelotas son de plástico y cuáles son de vidrio. Las plásticas pueden caer, ¡pero nunca dejes caer las de vidrio!”

En febrero de 2020, estaba tomando un examen federal de mucha presión, en un ambiente muy intenso. Estaba embarazada de mi segunda hija. En la iglesia, cuando estás embarazada te celebran, pero lo raro es que en ese centro de examinación, me miraban con pesar y me decían: “Ay, qué mal me siento por ti, ¡tener que tomar el examen en tu condición!” De hecho, mis dos embarazos fueron durante mi tiempo estudiando derecho, y no lo cambiaría por nada. Ser mamá ha sido mi mayor gozo y mi logro más importante. Fui mamá por primera vez en 2016, aquí quiero compartir algunas cosas que he aprendido:

 

  • “Lo más importante es que lo más importante siga siendo lo más importante”
    Stephen Covey

 

Pon lo importante primero. ¡Pon a Dios primero! Lo más importante de ser mamá es tener una buena relación con Dios. Busca de Él, conócele a Él, ámale a Él, sírvele a Él, agrádale a Él; asegúrate de tenerlo a Él como tu centro, tu fundamento y tu prioridad. 

Un profesor llevó a clase una jarrón y lo llenó. Primero puso unas piedras grandes, después unas piedrecitas chiquitas, después arena, y después agua. Los objetos tenían que entrar en ese orden, porque al poner las cosas pequeñas primero, como las piedrecitas o la arena, no quedaría espacio para lo grande (las piedras grandes). 

Si llenas tu vida de cosas pequeñas y menos importantes, no dejas espacio para Dios. Sé intencional en escoger a Dios primero. 

 

  • “Los niños no son una distracción del trabajo importante, son el trabajo más importante.” C.S. Lewis

 

Hoy en día, la sociedad quiere vender la idea del egoísmo, de ser egocéntrico. Pintan la idea de tener hijos como menos importante, inculcando una ideología de hacer más dinero o lograr metas antes de tener hijos. La Biblia dice que los hijos son herencia del Señor, son una recompensa, ¡son flechas en las manos del guerrero! (Salmos 127:3,4). Me encanta este refrán de C.S. Lewis porque ser mamá es el trabajo más importante que tenemos. Es la forma en que transformamos nuestra sociedad. 

Cuando era niña, me preguntaban cuál era mi sueño, yo respondía que era ser abogada exitosa o alguien importante. Después, cuando conocí a Dios como adolecente, decía que mi sueño era ganar multitudes para Cristo. Ahora digo que es levantar una familia para Dios. Así es como ganamos las multitudes, así es como cambiamos el mundo. 

 

  • “Soy fuerte porque una mujer fuerte me crió.” Abraham Lincoln (se dice)

 

Las mujeres fuertes levantan hijos fuertes. ¡Que tu fortaleza venga del Señor! No abandones tu llamado, tu ministerio o tus talentos cuando seas mamá. Yo sé que es más fácil decirlo que hacerlo. Yo sé que ser mamá te absorbe. A veces llega el temor, el estrés, la ansiedad o la obsesión a consumirnos, pero no podemos permitir eso. Recuerdo cuando nació mi primera hija, sentí que me rebasaban las emociones, pero a las vez me sentí abrumada del arduo trabajo de la maternidad. Fácilmente pude haber pasado mi día entero con quehaceres y detalles cotidianos. Dios me había dado una promesa para mis hijos, “Derramaré mi Espíritu sobre tus hijos y mi bendición sobre tu descendencia”. (Isaías 44:3). También me ha dado una promesa específica para cada hijo. Debemos confiar en Su palabra y que esa sea nuestro sustento. 

Te motivo a que encuentres una promesa para tus hijos, y para ti como mamá. Confía en Él. Sirve a Dios. Mientras servimos a Dios y nos ocupamos con lo que Él desea, Él se encargará de cuidar a nuestros hijos y a cuidar de nosotros. Soy testigo de la fidelidad de Dios y de Su protección en la vida de mis hijas. Me encanta ver cómo mi hija de 4 años juega a predicar y hacer célula. Ella ora con tanta pasión. Me encanta que mis hijas, desde que nacen, saben que servir a Dios es parte normal de la vida. Me encanta que mis hijos están creciendo en la casa de Dios. 

 

  • “Donde quiera que estés, que estés ahí.” Jim Eliot

 

Nuestra sociedad gira en torno a las distracciones. WhatsApp, las noticias, los medios, etc. No te vuelvas alguien que está físicamente presente, pero mentalmente ausente. Da el 100% a todo lo que estés haciendo. ¡Está presente! Sirve a Dios con tu 100%. Cuando estés con tus hijos, da el 100%. Siempre de lo mejor de ti. ¿Sabes?, no hay mamá que nunca esté cansada, jajá. Pero sin importar cuán cansada te sientas, recuerda que tu fortaleza viene del Señor (Salmos 121:2), que Su gracia es nuestro poder (2 Corintios 12:9), y que Jesús nos ha invitado a hacer un intercambio de nuestro cansancio por Su descanso (Mateo 11:28).

Cuando pienso en mi mamá, recuerdo cómo jugaba con nosotros, nos enseñaba, y siempre tenía tiempo para nosotros. En cada momento me ha apoyado. Mis logros son de ella también, porque sin ella no lo podría hacer. ¡Me he dado cuenta que en verdad las mamás somos héroes! Ser mamá es la posición de más honra. El mundo no necesita más abogadas, o doctoras, o empresarias, pero el mundo sí tiene una gran necesidad de mamás temerosas de Dios. 

Ashley Lawrenson 

@ashley_law


Este blog hace parte de nuestra Revista Hero Moms Volumen 5: Celebra. Lee todos los artículos en este enlace.

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