Tomarnos De Las Manos

Recuerdo el día que pudimos volver a caminar tomados de las manos…

 

¡Nuestra primera hija tenía 7 meses y tuvimos que salir a una reunión sin ella, era la primera vez que la dejábamos al cuidado de alguien y salíamos solos 😬. Al estar caminando hacia el carro, nos tomamos de las manos y los dos sentimos algo muy especial, una conexión e inmediatamente nos volteamos a mirar y dijimos “¡Wow! hace cuánto no nos podíamos tomar de la mano, ya lo extrañábamos!”

 

Cuando tenemos hijos pequeños a veces se torna un poco más complicado encontrar momentos para compartir cosas sencillas. Cuando salimos, llevamos coche, pañalera, juguetes y tenemos tantas cosas en nuestras manos que es difícil volver a hacer cosas sencillas pero importantes para la relación.

 

Ese día aprovechamos la salida para almorzar juntos, era raro pero muy lindo volver a caminar sin tanto ajetreo que trae la vida con niñ@s. Estuvimos hablando de nosotros, de cómo un hijo cambiaba la manera de llevar la relación y entendimos que debíamos establecer principios que nos ayudarán a mantener vivo nuestro amor.

 

Antes del nacimiento de Hannah, nuestra primera, hija hicimos un curso de lactancia en el cual aprendimos mucho, (pero en el momento de tener a la bebé en nuestras manos, fue como si mi cerebro se hubiera reseteado y no me acordaba de nada, pero no estamos hablando de lactancia hahaha).

Hubo algo que nos hablaron allí que nos dejó una gran lección: “La vida con bebés tiene muchos cambios pero deben tener algo muy claro, su relación debe estar por encima de sus hijos, yo sé que ellos necesitan tiempo y dependen 100% de ustedes, pero, un día que los dejen al cuidado de la abuela o una niñera no les va a pasar nada malo, nunca permitan que sus hijos absorban su relación porque eso sí causaría un daño irreparable en ellos”.

Ese día recordamos esto y establecimos los siguientes principios…

  • Jesús siempre es y será el fundamento de nuestra relación, pues si Jesús no es el centro, no podrá haber armonía en el hogar, el convivir con niñ@s genera roces, a veces estamos irritados y somos abrumados por tantas actividades y necesitamos a alguien que nos genere equilibrio; Jesús y Su palabra siempre nos ayudarán en nuestra debilidad.

 

  •       Nuestra relación está por encima de nuestros hijos, no lo veas como egoísmo, ni de jerarquías o importancias,  al contrario, nuestros hijos necesitan una relación estable y creciente de sus padres, porque eso los hace crecer fuertes y seguros. Una pareja estable da como resultado unos hijos sanos y fuertes emocionalmente.
  • Establecer tiempos en la semana donde estaremos solos, entre ellos pueden ser salidas a almorzar, cenas románticas, escapaditas de fin de semana, tardes de café, ir a cine o cualquier actividad que se relacione con pasatiempos favoritos de ambos.

 

  • Nunca dejar la intimidad como pareja de lado, creo que esto va más para nosotras las mujeres😅, sé que al comienzo la mayor carga es nuestra, por la lactancia y todo lo que esto significa; nuestro cuerpo cambió, no nos sentimos lindas y estamos cansadas, sin embargo la sexualidad hace parte fundamental de nuestra relación y debemos renovar nuestra mente y quitar todo argumento que nos hace decir hoy no, mañana sí. Quizás tu esposo anhela mucho que llegue ese mañana y nada 😬.

 

Estos son algunos de los principios que hemos establecido como pareja, que han sido muy útiles en nuestra relación, Dios siempre va a estar a tu lado en cada etapa que estés viviendo, siempre recuerda que esta etapa pasará, nuestros hijos crecerán y serán cada vez más independientes, ellos se irán y quien quedará contigo es tu esposo, haz que tu relación crezca y se fortalezca. 

 

DISFRUTA cada minuto que puedan pasar juntos...

 

Fanny Quintero

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